A pesar de que la isla pueda parecer pequeña, tiene una longitud de 1250 kilómetros y una anchura máxima de 191 kilómetros. Así que se hace necesario elegir un itinerario que se ajuste a lo que queremos ver y teniendo en cuenta cómo vamos a realizar los desplazamientos, ya que el estado de las carreteras hace que el tiempo sea mayor. En próximos post os hablaré de los medios de transporte, pero ahora nos vamos a centrar en contar el itinerario que realizamos por la mitad norte de la isla.

  • Día 1: Viaje Madrid- La Habana

Llegada al aeropuerto internacional José Martí de la Habana, alrededor de las 21 horas hora local. Armaros de paciencia porque a pesar de que hayáis leído y gente que haya estado os habrá hablado del “ritmo caribeño”, hay que vivirlo para conocerlo de verdad. Tras 2 horas esperando a que salieran todas las maletas (sí, lo veis bien, ¡2 horas!) salimos de la terminal directos a la Cadeca (casa de cambio) para cambiar dinero y poder pagar el taxi. Y ¡sorpresa! otra hora esperando. Acordamos el precio con un taxista, 25 CUCs, por llevarnos hasta la Habana Vieja. Su primer precio seguramente será de 30 CUCs, pero negociad porque os lo bajarán, aunque pagar menos de 25 es complicado. Eso sí, el trayecto inverso se puede conseguir por 20 CUCs.

  • Día 2: Habana Vieja

Inevitablemente te levantarás pronto el primer día debido al cambio de hora, lo pronto que amanece y el ruido de las calles. La mejor opción es reservar el desayuno en el alojamiento en el que estés, un apartamento de renta en nuestro caso. Es importante que cuando vayáis a buscar un sitio donde pasar la noche tengan el distintivo oficial.

simbolo casa.jpgPor 5 CUCs por persona tendrás un desayuno con fruta, zumos naturales, café, té, panes, mantequilla y mermelada. Aunque esto variará ya que es personal de cada alojamiento. Una vez cargados de energía salimos a recorrer la ciudad. Si de verdad quieres conocer la esencia de Cuba y sobre todo de la Habana, llévate calzado cómodo porque tienes que hartarte de caminar. Y así podrás sentir que de verdad has visto la vida cubana, su día a día, y no sólo la parte turística de la isla.

Un buen recorrido para el primer día es ver la Plaza Vieja, donde te puedes tomar una cerveza artesanal en la Factoría; de ahí continuar hacia el convento de San Francisco, la Plaza de Armas, la catedral y el Museo de la Revolución (se encontraba en reformas y no pudimos entrar). No puede faltar un paseo por el Malecón viendo cómo la gente pesca, para regresar por el Paseo del Prado hasta toparnos con el Gran Teatro y el Capitolio.DSC_0007.JPG

  • Día 3: Nuevo Vedado y Plaza de la Revolución

La idea que teníamos era ir a reservar la excursión a Cayo Largo pero la chica de la agencia nos dijo que en esos momentos el avión estaba teniendo muchos fallos y había días que no salía o que salía con mucho retraso, no devolviéndote el dinero. Así que desistimos de la idea y nos planteamos ver las playas de la Habana. Tras media mañana en la agencia, cogimos un taxi en dirección a Nuevo Vedado para ver a la madre de una amiga cubana. Algo tienen en la genética que les permite mantenerse espectaculares con el paso de los años. De ahí volvimos caminando hacia el centro hasta llegar a la Plaza de la Revolución. Tras las pertinentes fotos con la imagen del Ché, continuamos el camino por la zona universitaria hasta llegar al barrio de Vedado.

Aquí tuvimos nuestra primera experiencia con las heladerías Coppelia, como ya os conté en el post Ruta por Cienfuegos. Muy cerca está el hotel Nacional, lugar perfecto para tomar algo al atardecer con el mar de fondo. Y justo enfrente el Malecón, lugar de reunión de los cubanos al caer el sol. A pesar de haber leído en varios foros que era típico ver gente tocando música y bailando, nosotros no tuvimos esa suerte.

  • Día 4: Vedado

Nos acercamos a la agencia de coches para asegurarnos de que el domingo iba a estar a la hora reservada. Debido a la baja disponibilidad de coches, es improbable que lo tengas disponible a la hora del día que lo tengas reservado. Y si esperas a reservarlo allí directamente probablemente te encuentres con que no hay ninguno disponible y trastoque todos tus planes. Tras esto estuvimos la mañana caminando por el barrio de Vedado hasta la hora de comer, donde fuimos al restaurante La Roca, muy recomendable. Por la noche, previa reserva, cenamos en la Guarida, donde Madonna celebró su 60 cumpleaños. Y para acabar la noche nos fuimos al local La Zorra y el Cuervo, para disfrutar de jazz en directo.

  • Día 5: Playa Santa María del Mar

Nos levantamos pronto para aprovechar el día de playa. Cogimos el autobús A10 dirección a la playa de Santa María del Mar. Por tan sólo lo que vendrían a ser 8 céntimos de euro hicimos el trayecto, de unos 25 km más o menos. Y por fin llegamos, una playa espectacular, de las que esperas cuando planeas el viaje a Cuba, arena blanca, aguas azules y verdes turquesas, palmeras…Hay varios chiringuitos en la zona con lo cual no es necesario que te lleves comida si no quieres.santa maria del mar.JPG

  • Día 6: La Habana-María la Gorda

Tras tres horas de espera y teniendo que traernos un coche de otra agencia por fin salimos en dirección de María la Gorda. Conducir por Cuba es muy muy diferente a otros sitios. Puedes ir por la autopista nacional y tener que frenar de golpe porque hay dos vacas comiendo en medio de la carretera. O tener que esquivar a gente que sale hacia la carretera intentando venderte cosas. A pesar de todo esto conseguimos llegar a ver el atardecer en el Centro Internacional de Buceo María la Gorda. Sin duda uno de los mejores atardeceres que se pueden ver en todo el mundo.dsc_0787

  • Día 7: Viñales y vuelta a la Habana

Madrugamos para hacer una inmersión a las 8 de la mañana y sólo puedo decir que fue espectacular. La cantidad de vida, colores, formas, peces diferentes que ves es algo único. Podrías estar horas y horas sentado viéndolo sin dejar de sorprenderte. Pasamos el resto de la mañana disfrutando de las instalaciones del hotel y su playa privada. Iniciamos rumbo de vuelta hacia Pinar del río y desde ahí a Viñales, recogiendo a un  lugareño para acercarle hasta allí. Práctica esta muy común en toda la isla. Viñales es el sitio perfecto para turismo rural; senderismo, rutas a caballo o en bici…pero lo más espectacular es parar en el mirador situado justo encima del valle y contemplar la vasta extensión de selva ante tus ojos. Nos acercamos a ver el mural de la Prehistoria, bastante decepcionante por cierto.

  • Día 8: La Habana-Cienfuegos:

Decidimos pasar a ver las ciénagas de Zapata, para lo que tienes que coger la salida en el km 141 hacia Australia y continuar toda esa carretera hasta entrar en el parque. Según entras a la derecha hay un criadero de cocodrilos en el que la visita cuesta 5 CUCs por persona. Sinceramente no merece la pena visitarlo, porque las condiciones en las que se encuentran no son las más adecuadas ni de lejos.

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Continuamos el camino pasando por Playa Larga, hasta llegar a la cueva de los peces, donde también se puede bucear. Pero sin duda lo verdaderamente interesante estaba al otro lado. Un mar de aguas cristalinas llenas de peces de colores. Así que me puse las gafas y el tubo y a nadar con ellos.

Tras esta parada visitamos playa Girón y playa Coco hasta llegar al destino final, Cienfuegos.

 

  • Día 9: Trinidad-Morón

Trinidad se encuentra relativamente cerca de Cienfuegos, así que en poco más de una hora te plantas allí. Aquí vuelves a ver la Cuba auténtica recorriendo sus calles. A pesar de que hay gente enamorada de esta ciudad, a mi parecer con una mañana es suficiente para visitarla.DSC_1007.JPG

Retomamos el camino de nuevo hasta llegar a Morón, donde encontramos alojamiento en Villa Rosa, justo a la entrada de la ciudad. Y gracias a ello pudimos ir a cenar a la Rueda por la recomendación de la dueña de la casa. Uno de los mejores restaurantes en los que comimos y por un precio realmente asequible.

  • Día 10: Morón-Cayo Guillermo

Tras pagar 2 CUCs de peaje de entrada a los Cayos, por fin llegamos a este lugar paradisiaco. Con lo que siempre había soñado los meses antes planificando el viaje. Playas enormes de arena blanca, aguas cristalinas y turquesas, casetas sobre el mar…algo totalmente idílico.

Como la entrada al hotel la teníamos a partir de las 12 de la mañana, nos fuimos a visitar playa Pilar, la que para mucha gente es la mejor playa de toda la isla. Y, bajo mi punto de vista, de todas las que visité sin duda lo era.

Hicimos el check-in en el hotel Meliá Cayo Guillermo, nos pusieron la pulsera de todo incluido y ahí llegó el relax máximo.DSC_0215.JPG

  • Día 11: Cayo Guillermo

Tras muchos kilómetros tanto a pie como en coche, nos tomamos estos días como vacaciones en su sentido más tradicional. Playa, piscina, siesta, comer…en fin descansar y desconectar del estrés diario.

Un consejo para reservar los hoteles en los cayos es ir a las agencias locales en cualquier ciudad porque el precio que conseguirás es considerablemente más bajo que en el propio hotel, llegando a pagar incluso menos de la mitad por habitación.

  • Día 12: Cayo Coco

Como en cayo Coco hay varios hoteles Meliá, la cadena te ofrece la posibilidad de pasar un día en uno de ellos. Simplemente tienes que acercarte a la recepción de tu hotel y solicitarlo.

Esto nos permitió visitar cayo Coco, otro lugar de ensueño también, aunque mucho más masificado que cayo Guillermo. Pero también cuenta con todo lo necesario para que por unos días consigas desconectar del mundo y conectar contigo mismo.

  • Día 13: Cayo Guillermo

Después de un año entero esperando a este momento había que aprovecharlo al máximo, así que decidimos ampliar una noche más nuestra estancia porque de verdad que el sitio nos pareció tan espectacular que merecía la pena quedarse un día más, aunque eso supusiera una paliza de kilómetros al día siguiente. Pero como dice el refrán, “sarna con gusto no pica”.DSC_0125.JPG

  • Día 14: Cayo Guillermo-Matanzas

495 kilómetros y 7 horas por delante con unas carreteras en las que en cualquier momento puede pasar algo. A pesar de varios contratiempos pudimos llegar a Matanzas, no sin antes tener un momento de angustia viendo que el coche se quedaba sin gasolina y no había ningún sitio para repostar en kilómetros. Pero finalmente encontramos a un amable gasolinero en Unión de Reyes que nos llenó el depósito para poder llegar a nuestro destino.

Nos dejamos asesorar por la guía de viajes Michelín para el alojamiento, pero el primero que encontramos estaba lleno, la Casa Azul. Pero el dueño enseguida realizó un par de llamadas para conseguir dos habitaciones y poder dejar el coche en un parking.

Tras dejar las maletas nos fuimos a dar una vuelta y cenar en el restaurante San Severino. No podéis iros de ahí sin probar sus cocktails, ¡espectaculares!

  • Día 15: Matanzas-La Habana

Como el vuelo era a última hora de la tarde aprovechamos para volver con calma haciendo una parada en el mirador de Bacunayagua. A las tres de la tarde devolvimos el coche, con una de las ruedas literalmente en las lonas, aunque para el de la agencia no estaba tan mal, que se lo iba a entregar a otra persona esa misma tarde.

Hicimos las últimas compras y cogimos un taxi hasta el aeropuerto, esta vez por 20 CUCs.

Espero que os sirva como una pequeña guía para ir decidiendo vuestro itinerario. En función del medio de transporte que elijáis podréis incluso ir hasta Santiago de Cuba si cogéis un avión. Pero nosotros decidimos limitarnos a la parte norte de la isla para tener la excusa de volver en el futuro a ver la otra parte. ¡Cualquier excusa es buena para viajar!

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