En estos días donde Cuba y uno de sus símbolos, Fidel Castro, están en las primeras páginas de todos los rotativos mundiales os vamos a descubrir una nueva ruta por la ciudad de La Habana, en este caso desde la parte vieja de la ciudad hasta la Plaza de la Revolución. Situada entre las avenidas Paseo y Boyeros, encontramos en ella los monumentos a José Martí, Camilo Cienfuegos y al Ché Guevara. Y es la imagen de este último la que todos los turistas buscan sin lugar a dudas. Además, el trasiego continuo de coches clásicos pasando bajo ella, esperando que alguien monte para recorrer la ciudad, crea una postal única.

Y hasta allí llegó Running por el Mundo: recorrido de 8 km iniciado en la Habana Vieja, pasando por el barrio chino, la avenida Salvador Allende y el capitolio.selfie-plaza

La ida comienza de nuevo en la calle Lamparilla con Aguacate, hasta llegar callejeando a la Avenida Simón Bolívar, una de las arterias principales de la ciudad. Con el capitolio a nuestra derecha tomamos la avenida atravesando un sinfín de soportales, esquivando todos los obstáculos que nos encontramos, desde gente saliendo de sus casas, otros que van a coger el autobús hasta perros en busca de comida y los temidos socavones. No es difícil que la salud de nuestros tobillos esté en juego corriendo por las calles de la Habana debido a la mala pavimentación. Pero como todo en esta vida tiene solución, unos tobillos fuertes y trabajados nos ayudan a evitar sustos (en próximos post incluiremos un vídeo de ejercicios de prevención).pare
Tras coronar la avenida Simón Bolívar llegamos a la avenida Salvador Allende, con un carril más por sentido, lo que descongestiona el tráfico y nos permite correr por el “arcén”, si es que se puede llamarle así. Aquí nos encontramos con la Iglesia Bautista Aposento Alto y la casa de la cultura de la Habana. Al llegar al cruce con la avenida de la Independencia giramos a la izquierda, enfilando ya directamente hacia la plaza.  Muy próximos a llegar a ella nos topamos con la estación de autobús, completamente a rebosar de gente esperando a desplazarse a sus trabajos o a ver a sus familias en otras ciudades. El transporte público en la Habana…la forma más barata de moverte por la ciudad, pero no la más segura…

Y por fin llegamos a la Plaza, una de las más grandes del mundo y donde cuentan que se han llegado a congregar más de un millón de personas para presenciar los discursos de Fidel. Visita obligada en la ciudad, aunque nadie espere llegar a un sitio con árboles, bancos y comodidades, sino que es una explanada de cemento para dar mayor visibilidad si cabe a los tres monumentos.jose-marti

Tras las pertinentes fotos, decidimos coger el camino de vuelta, esta vez por la avenida Carlos Manuel de Céspedes hasta el cruce con la calle Zapata. Aquí nos encontramos uno de los carteles que más me gustó en la isla, “la Revolución es Invencible”, acompañada de un grupo de jóvenes bailarines de ballet.  revolucionContinuamos el camino por la calle Zanja, recorriendo el barrio de Habana centro, hasta llegar al barrio chino. Vayas donde vayas, encontrarás uno seguro!

Y por fin llegamos de vuelta al Capitolio que, a pesar de encontrarse de reformas actualmente, me parece uno de los edificios más bonitos de la ciudad y con una clara inspiración en el Capitolio de Washington.

Aunque no soy muy chocolatero, he de reconocer que después de la ruta no pude resistir la tentación de pasarme por el museo del chocolate, situado en la calle Mercaderes con Amargura. Por tan sólo 2 CUCs pudimos degustar un batido frío de chocolate junto con un cucurucho de churros recién hechos en la misma puerta del local.chocolate

Tras unos estiramientos llega uno de los mejores momentos para un runner, la ducha…esa que te libera de todo el cansancio y te deja con energía para afrontar todo lo que se te ponga por delante!!

 

 

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